jueves, 28 de agosto de 2008

martes, 26 de agosto de 2008

domingo, 24 de agosto de 2008

I don't want what I haven't got

Hoy por la tarde arrastré mis colchas hasta la sala, junté mis sillones y me tiré a ver tv. Como no había dormido mucho, sospeché que en breves instantes me quedaría dormido, de modo que sintonicé la tele en uno de esos top 20 de videos que pasa el vh1 y me cubrí con la almohada.

El top 20 que estaban pasando era sobre baladas de los 90's. Pude oír que pusieron What's Up de los 4nonblondes que era como el puesto 12 o 13. Luego venía It must have been love de Roxette y cosas por el estilo. Todos eran temas que yo reconocía inmediatamente. Cuando iban a los comerciales, tenían una campaña publicitaria donde ponían videos raros de canciones re-viejas y al final decían "SOLO EN VH1". La camapaña era muy buena porque ponían cosas como BIG IN JAPAN de los ALPHAVILLE y tú sabías que esa huevada no la pondrían en ningún otro canal ni por casualidad. Como digo, la campaña era buena, pero como yo reconocía todas las canciones me hacía sentir medio senil. También me parece haber oído más adelante en el top20 a Duran Duran cantando Ordinary World pero de eso ya no estoy muy seguro.

Cuando me desperté ya era de noche y toda mi sala estaba a oscuras. Estaban anunciado el primer puesto del Top 20 así que me incorporé en el sillón y esperé. Un primer plano de Sinead O'Connor apareció sobre la tv. La imagen no me era desconocida. Ya había visto antes el video de Nothing compares to you unas cuantas docenas de veces, pero así semidormido y con la sala oscuras, era como diferente. Sinead, con la cabeza rapada y su rostro blanquísimo era como una bonita extraterrestre dándome un mensaje críptico desde mi televisor. Cuando el video acabó vi que el disco al que pertenece esa canción se llama "NO QUIERO LO QUE NO HE TENIDO".

Mientras iba recogiendo mi almohada y mis colchas para devolverlas a mi cama, iba pensando en todos esos terribles videos ochenteros y noventeros: sus falsos escenarios, los enormes peinados, la gente tocando sobre parajes desiertos o sobre acantilados rocosos. Y aunque reconozco que me daba risa por mi pobre generación, lo que más me daba era un sentimiento de pertenencia. Recordé estar en una fiesta del Regina Pacis bailando What's up con la primera chica a la que saqué a bailar un lento. Recordé un casette que me prestó mi primera novia, en el que aparecían Every Rose has it's thorn de Poison y Ordinary world. Recordé estar en un concierto viendo a Marie Fredriksson de Roxette caminando hacia al piano y cantando It must have been love mientras toda una horda de adolescentes deliraba. Y mientras seguía caminando hacia mi cuarto recordando algunas cosas más, me alegraba de la época en que me tocó nacer y pensaba que el disco de Sinead, NO QUIERO LO QUE NO HE TENIDO, tenía uno de los mejores nombres que yo había oído alguna vez.

sábado, 23 de agosto de 2008

vicio


hoy, gracias a una amanecida en la agencia
y a los emuladores de nintendo para mac
volví a encontrarme
con unos viejos amigos de la infancia



miércoles, 20 de agosto de 2008

let the sunshine in

talvez sólo sea que debo alejarme de las drogas
pero a veces me parece que algunas cosas están mal hechas
con tanta vocación y ganas, que terminan siendo geniales




que quemaos estos tíos
sólo les faltó que al fondo pase falcor con sebastián

pd.la canción es del original soundtrack de Forrest Gump

domingo, 17 de agosto de 2008

Cat food, de Pedro (Gonzalo) Casusol

Gonza ha venido a casa esta mañana. Trajo veinte discos en blanco y dijo que íbamos a quemar el soundtrack de su libro. Yo nunca he visto muchos libros con soundtrack, salvo Todas las mujeres son galgos de Sergio Galarza y Rayuela de Cortázar; sin embargo, ahora que intento seguir durmiendo mientras él pone Who can it be now, Straight to hell, Cat food, Cha-cha-cha D' Amour, Queen Jane Approximately, Flaca, 100% de nada, y los 22 minutos de el Aullido de Ginsberg, me he dado cuenta de lo bien que hace que los libros tengan soundtrack, sobre todo para una generación como la nuestra que ha aprendido a comer con música, caminar con música, dormir con música, escribir con música y hasta tirar con música.

Después de quemar los veinte discos y dedicarme uno de ellos (una lástima que en la dedicatoria del cd haya puesto "para mi pata" y no "para mi gran amor" como puso en el libro xD), Gonza se fue y yo me vine caminando desde mi casa hasta la agencia. Iba oyendo el soundtrack de Cat food. Entonces, mientras avanzaba por la avenida Aramburú he ido recordado mis cuentos favoritos del libro: La rata mutante, Straight to hell, Get out of here, El enganche del caracol, Cat food, etc., y me he preguntado cosas muy raras. Cosas como cuán rentable será poner una tienda de soundtracks literarios?, cuánta gente vendría a preguntar por el disco de En el camino?, cuantos por el de El perseguidor?, cuántos por el de Héroes? ¿Dónde podría conseguir aquella canción que Phoebe le canta a Holden..."si un cuerpo encuentra a otro cuerpo cuando van entre el centeno"? ; y finalmente me he preguntado, por qué rayos será que me encarño tan fácilmente con libros que hablan de canciones como este, y cuyas pequeñas historias son tan despreocupadas y diferentes, que sus posibilidades -al igual que las de la música- van desde la capacidad de destrozarte en un par de minutos, a la de acompañarte casi inadvertidas, mientras le robas la comida a tu gato.



La presentación de Cat food de Pedro (Gonzalo) Casusol, será este miércoles a las 8pm en el bar mochileros de Barranco. Habrá libros, discos, pines y comida para gatos a discreción.