viernes 20 de noviembre de 2009

yo le robaba los esmaltes a mi vieja para pintar mi trompo y luego me agarraban a cuetazos

Muchachosss, se acuerrrdan que allá por la navidad del 2005 mi amigo Nelson y yo andábamos desempleados y nos pusimos a vender polos de dibujos animados ochenteros como CoolMcCool y La gata loca? Les cuento que ese año gracias a ustedes, pudimos comer pavo en navidad y tener un digno año nuevo! xD. Lo que vino después fue que ese verano nos contrataron en la agencia y se pudrió todo. Nos volvimos millonarios pero a costa de trabajar 34 horas diarias. Ahora, cuatro años después, volvemos a estar desempleados, pero esta vez por decisión propia. No nos gusta trabajarr No noss gussstaa! No nos gustannn los jefes ni las sillas con rueditas. Pero se acerca la navidad y los centros comerciales han corrido la voz de que Jesús fue sietemesino. Arde Troya, fuma el barco y nosotros no queremos comernos al gato de la familia así que hemos vuelto a las andadas de los polos. Esta vez nos acompaña la amiga Maria Eugenia, o sea que ahora somos tres como Mecano pero no tan gays. Nuestra primera colecciónnnn está dedicada con mucho cariño a los juegos con los que nos entreteníamos de niños. Aquellas épocas cuando todavía no se había inventado el wii y salíamos a empujar canicas en la arenita. Chequeen el video y recuerden un poco, huyan del trabajo, déjennos regalarles un trompo y una tiza, salven un gato =D

lunes 16 de noviembre de 2009

arroz con pato

domingo 4 de octubre de 2009

Mis 20 casas

jueves 1 de octubre de 2009

Recital Cadáver



Este Viernes 2 de Octubre estaremos reunidos en el Yacana Bar del centro de Lima, para ofrecer un pequeño recital de poesía y cuento, volver a compartir nuestros textos, beber algunas cervezas y acabar vagando por la ciudad. La cita es a las 8 PM. (hora puntual) estaremos obsequiando una edición limitada del número 0 de la futura revista de creación y proyectaremos un corto animado sobre la historia de mis mudanzas:




Colectivo Cadáver somos: Poesía y cuento: Laura Rosales, Sandra Enciso, Karina Valcárcel, Mario Morquencho, Juan Pablo Mejía, Dalia Espino, Carmen Escobar, Pierre Castro, Jorge Flores, Helí Paredes. Ilustración: Carlos Dávila, Miguel Vilchez, Ricardo Olazo. Fotografía: Handrez García, Dalia Espino, Jair Chuquillanqui.

Los esperamos!

domingo 27 de septiembre de 2009

Cynthia

Mi hermana ya se bajó del barco. Salió ayer de Barcelona y ha pasado la noche en Cali. Allá vive su novio, el Colombiano del nombre extraño. Su llegada a Lima dentro de una semana, coincidirá con la publicación de la revista en la que aparece mi cuento sobre su encuentro con el negro Ambers. Creo que será una buena forma de decirle que la he extrañado. Mi hermana en Cali. Es raro. Yo pasé por Cali una vez. No tenía nada que hacer allí pero ya saben, uno no puede pasarse la infancia escuchando Cali Pachanguero y luego pasar por Colombia sin ir a visitar. Mi hermana en Cali. Ojalá se tome una polaroid.


sábado 26 de septiembre de 2009

no más especulaciones

el tiempo exacto que me toma darme un duchazo
es el mismo que a Los Rodríguez les toma cantar
"100 pájaros volando"


jueves 24 de septiembre de 2009

Oh mother

Parece que hoy será una de esas noches en las que termino oyendo "I Know it's over" treinta o cuenta veces seguidas. Es un buen síntoma. Aunque no parezca. Por la tarde me he quedado dormido en el bus. Soñé que unos cocodrilos salían del inodoro. Esto por ejemplo lo estoy inventando. No soñé nada de cocodrilos. Ni siquiera me quedé dormido en el bus. Lo que sucede es que a veces no hay otra forma de contar las cosas. Ahora que oigo a Morrisey empezar la canción diciendo"Oh mother" pienso en cuán pocas canciones existen en las que se mencione a papá y a mamá. ¿No es algo ilógico eso? ¿No era ellos a quien solíamos acudir? De pronto ha dado la medianoche y he recordado a mi mamá. Su cama a unos cuantos miles de kilómetros de la mía. Mi padre atravesando la panamericana norte en una bala. Y mi hermana, varada en algún lugar de la costa europea. No vivo con mis papás desde que tengo dieciséis. Y mi hermana nunca se había ido tan lejos. Casi nunca me doy cuenta.

Casi nunca.