sábado, 16 de agosto de 2008

el mundo perdido

Los dinosaurios tuvieron la culpa de que yo me hiciese un adicto a la lectura. Luego se me olvidó. Ahora en los libros que leo no salen muchos dinosaurios. Tampoco gente de diez centímetros como los liliputienses de Los Viajes de Gulliver. Ahora casi todo es una gran metáfora. Los personajes que leo tienen locuras salvajes como pterodáctilos, o bien son tipos que caminan por el mundo como si midieran diez centímetros. Pero cuando yo era niño, nada era metafórico en los libros. En los libros habían dinosaurios y punto. Con el tiempo, dejé de vivir en casa de mi abuela y todos aquellos enormes bichos se quedaron encerrados en su vieja biblioteca. Le ha tomado al azar, veinte años, volver a poner un libro de dinosaurios en mis manos. Me lo prestó Sandra, y fue El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle. Cuando me lo dio yo me reía porque Sandra siempre me presta libros con dibujitos y eso es muy chistoso. Pero esta mañana lo terminé, y todo volvió a mi. Recordé Viaje al Centro de la Tierra, uno de mis primeros libros. Recordé que siempre abría las enciclopedias para leer sobre dinosaurios, cortaba sus figuras, las pegaba en mi pared. Y recordé también, que cuando de niño salía con mis amigos a los cerros a buscar arcilla para la clase de arte, yo andaba más preocupado encontrando viejas conchitas marinas y otra suerte de fósiles que probablemente sólo eran los viejos restos de un gallinazo, pero que desataron en mi una férrea vocación por la paleontología. No recuerdo cómo fue que un día me alejé de todo aquello. Ahora pienso que talvez por eso es que me gustan tanto los pacazos, las iguanas y todos los reptiles en general. Pienso en todas aquellas vocaciones infantiles que tuve: astronauta, paleontólogo, científico loco, jack costeau, etc, enterradas como fósiles en algún rincón de mi memoria. Y me consuela saber, que finalmente lo que escogí fue ser escritor, y que de alguna manera esa vocación, me comunica a través de las palabras y la imaginación, con cualquier otra que hubiese tenido, o que tendré.


10 comentarios:

marií dijo...

imaginarte pequeñito recogiendo lo que creias que eran fósiles, le ha dado un nuevo aire a mi día

gracias por decidir ser escritor

Patricio Eleisegui dijo...

Te voy a confesar algo, niño maravilla: Viaje al centro de la Tierra fue mi libro favorito por años...

Quedé tan fascinado por el relato que recuerdo hurgar en atlas y enciclopedias hasta dar con el volcán en Islandia a través del cual se introducen los exploradores.

Y también ubicar el otro cráter por el que vuelven a la superficie.

Ese y "El último de los Mohicanos" han sido y serán los dos libros de mi infancia. También agregaré la saga "Bomba, el niño de la Selva", que también me hacía alucinar.

Repito lo que dice Marií arriba: Gracias por decidir ser escritor.

Un abrazo.

Mc Pato.

Imberbe_Muchacho dijo...

escribes de la pm,. a mi nunca me gusto muchop eso de lso dinosaurios... pero rememorar la niñez siempre es como desenterrar aquellos fosiles.

Ojala te haga bien

MuSa AnTiSoCiaL dijo...

Yo le debo mi amor a la lectura a Augusto ferrando ....!! siempre odie trampolin a la fama y mientras todos se reunian a ver el programa yo me la pasaba leyendo ..

Anónimo dijo...

a mi de niña me alucina charlie brown y sus libros para saber porque sucedian las cosas en el mundo, además de los libros de poesía española con preciosos grabados que me hacían soñar que cuando fuese grande sólo dibujaría libros para niños. Salvo mi papá al que no le gustaba la idea de que le llenara los libros de contabilidad con dibujos de crayolas, nadie nunca se quejo de mi pasión por los dibujos.

GRACIAS A DIOS , TU EX Jefa

Un cafecito?

kokorito dijo...

Estoy a dieta.

Me gustaría comerme un dinosaurio.

Miauu!

Mu.- dijo...

yo no era muy niña, pero me acuerdo cuando antes encontraba un blog lleno de cabezas de pacazos. Ahora ya no hay cabezas de pacazos pero mejor, porque ahora escribes más y eso es paja.

me duele la panza.

Martín dijo...

Antes nde cien años de la fuckin soledad fue viaje al centr de mi planeta tierra y por eso amo saber que amo ser escritor, pork siéndolo soy palentólogo, botánico, sociólogo, poeta, loco, cantante, músico y esritor, todo mientras esribo lo que sea que quiera ser, porque ser escritor es como cantar "La del Pirata Cojo" en cada letra que escribes.

plantita burocracia dijo...

salvaje después de casi seis meses te animaste a leer mi Mundo Perdido, ahora yo leeré tu Mundo Feliz =D!





pd: Yo de chica quería ser el Profesor Challenger ir a la selva y escalar mesetas xD!!!

cabezas de pacazo dijo...

queremos volver!!!!!!!!!