miércoles, 5 de octubre de 2016

pan con pollo

Tengo clase en el 703 pero por distraído me bajo en el piso 8. Entro al 803 y escucho gritos de júbilo: ¡PROSSORRRR PROSSORRR! Qué raro, pienso, si estos csmres del miércoles nunca me saludan y además siempre llegan tarde y caminando como extras de The Walking Dead. Pronto me doy cuenta de que estoy en el salón equivocado y que son alumnos de otra sección que están esperando otra clase. Pero ya que estoy allí aprovechan para preguntarme qué va a venir en el parcial y si ya me pusieron el diente y otra intenta venderme un pan con pollo. Profe, es para pagar la carrera, me dice y pone cara de paloma atropellada. ¿Cuánto está? S/.2.50. Ya ya, dame uno. ¿Uno no más? Csmre. Me voy con mi pan con pollo y bajo al 703. Entro. Allí nadie me ovaciona ni me pregunta por mi diente ni me ofrece pan con pollo. Pa ellos es como si hubiese entrado el viento. Así que abro mi ppt y me pongo a dictar mi clase todo triste. Pero cada que se descuidan me escondo tras el escritorio y le doy una mordida al pan con pollo. Siento cómo me pasan las papas al hilo por el hueco del diente que todavía me falta.