viernes, 5 de septiembre de 2008

Día -26

Estoy con un poco de nostalgia porque ayer en Crisol mientras miraba una edición de El lobo estepario con su portada original, me di cuenta que ahora que he renunciado, voy a tener que dejar mi vieja y divertida rutina de salir los sábados hecho un indigente a caminar desde mi casa hasta Miraflores en busca del olor de los libros nuevos. De ahora en adelante, todos los libros que lea, tendré que buscarlos en las bibliotecas de mis amigos o comprarlos a china en la calle Amazonas :D

De todas formas, hoy fui a Crisol a comprar un último libro que me había prometido. Hace ya unos meses entré a Ibero y lo vi. Es una novela que trata de un tipo que trabaja en una horrible oficina de correos hasta que cumple 49 años y lo manda todo al carajo para dedicarse a escribir. Como quise ser consecuente con la obra, me prometí que sólo podría comprármela, el día que yo mismo renunciara. El libro es "Cartero", de Charles Bukowski.

También me compré Las Vírgenes Suicidas de Jeffrey Eugenides, pero eso ya ha sido por razones mucho menos coherentes. Lo leí en la época de la universidad cuando Karen me lo prestó y quedé completamente transtornado. Al verlo allí en el estante he tenido que tomarlo. Simplemente no he podido evitarlo.


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9 comentarios:

Anónimo dijo...

Pierre despierta! NO ES TAN TERRIBLE LEER LIBROS PRESTADOS, O BAJARLOS DE INTERNET! NO, NO ES TAN TERRIBLE!

Ahora eres libre Pierre, libre, libreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee, como un liebre

Cys dijo...

No entendería eso de comprar libros que ya he leído...

libelula dijo...

que valiente y chevere que puedas tener los huevos de hacer lo que quieras. por lo menos tu puedes caminar de tu casa a Miraflores, yo tengo que tomar un avion, aca no venden libros. jaja es solo un consuelo. adelante! puede que la vida sea solo una.

Patricia dijo...

Prefiero el olor de los libros viejitos. Los nuevos huelen a oficina y fotocopiadora Xerox.

Si cuando regrese aún estás desempleado y feliz, te propongo una excursión por Amazonas!!!!!!

El Chepis dijo...

Comprar libros nuevos siempre es chévere, el olor a libro nuevo, el crujido de las hojas nunca antes leidas es lindo...

Pero un libro viejo, compartido transmite mucho más, a veces hasta viene con algunos apuntes, anotaciones, frases subrayadas y hasta permite leer entre líneas una novela dentro de otra. A mi me gusta tanto como los libros nuevos, además de la satisfacción que te regala el compartir la misma experiencia que la persona que te lo prestó.

Vale decir, que te prestaría mis libros.

Lo que sí, desde que la gigantografía de la cara de Renato Cisneros nos da la bienvenida en los Crisol, no pongo un pie adentro... me produce más escalofríos que el aire acondicionado del local.

Yo Pez dijo...

si hablamos de adictos al olor de libros, yo soy uno de ellos. Soy realmente adicto aunque ahora tuve que dejar un poco el vicio ya que el olor de los libros viejos me estan dando un poco de alergia.

Yo Pez (adicto) dijo...

Acabo de Terminar Hollywood, es espectacular! cuando MA.E. termine de re leerlo te lo presto. No tendras algun otro de Bukowski (sin contar el que acabas de comprar - a menos que ya lo hayas terminado) que me puedas prestar?

Imberbe_Muchacho dijo...

antes de comrpar un libro, yo lo chequeo enm scribd,,,,si lo vale lo compro

reinadecapitada dijo...

¡pierre!

dada tu nueva situación económica te prestaré todos los libros que quieras. ojalá te gusten nomás. y bueno, yo tmb soy adicta al olor de los libros nuevos, pero el olor de los libros viejos puede ser igualmente rico.